GraffitiUIO #8
Quito, capital del Ecuador, Sudamérica. Las paredes de esta flaca ciudad son decoradas por arte urbano, por profanaciones textuales, por insultos al poder. La filosofía de la masa inerte es salpicada en colores, el medio es el aerosol. El emisor no tiene cara ni nombre, solo tiene una subjetividad enmudecida. Su válvula de escape, su tubo de escape, por donde emana la polución y el hollín impuesto por la urbe, además de una u otra buena idea es su creatividad al decorar la propiedad ajena. ¿Decorar? El receptor eres tu, soy yo, es nadie. Es al que le llegue, es al que le joda, al que le haga reir, reflexionar
Mi Quito tiene un sol grande... las veredas hechas mierda y las paredes sucias y coloridas por artistas vandálicos irrespetuosos enaltecidos pertinentes y contestatarios...
Tránsito Amaguaña, una mujer indígena que luchó por la igualdad de su gente, murió hace poco. Este es un tributo a su vida a través de un stencil.
El socialismo del siglo XXI, expresado en su versión ecuatoriana, trata al conglomerado no como "compañero" o "camarada", sino como "socio". El siguiente es una aplicación de la nomenclatura oficialista en un graffiti.
La profundidad filosófica de la contemplación de un símbolo fálico. Respuesta de un graffitero (¿o de una graffitera?). Comentario social, crítica al mundo machista. No sé, decídanlo ustedes.






