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12Apr/110

Graffitis del Mundo – Psicología clínica

Desde Portugal, gracias a la Psicóloga María Isabel Yerovi.

12Mar/111

Baila en los tiempos difíciles

18Jan/110

El cuchitril

El techo del tercer piso -lugar que he ocupado como mi habitación, cae diagonalmente a su lado sur. Entre la pared oriental y la columna para la chimenea de la casa, queda un espacio vacío de aproximadamente un metro. Dentro de ese espacio, como si fuera parte de un rompecabezas de madera y cemento, entra perfectamente, cual piedra masiva de construcción maya, un extraño mueble café, el escritorio de computadora de este, mi cuchitril.

Lo diseñé con estas mismas manos que escriben estas palabras. Un cajoncito retraible entra y sale, portando un teclado, el monitor entra perfectamente en su espacio asignado, junto al equipo de sonido. Una pequeña tableta digital para dibujar y editar fotos. La impresora entra a la medida en su compartimiento debajo de la superficie principal, aunque ya esté obsoleta. Pequeños espacios para portar papeles están lánguidamente decorados por más papeles, un metro negro y amarillo y discos cuyo contenido no recuerdo si alguna vez importó. Encima del espacio principal, donde habita la pantalla plana, proyectora de luz e imágenes, hay tres profundos espacios isométricos. Llenos de pendejadas.

Por la caída diagonal del techo, queda un espacio remanente triangular encima del escritorio, donde cajas de discos de música y de algunos juegos habitan una vieja torre de CDs, como si fuera un antiguo y desusado condominio urbano. Más tonterías regadas encima del escritorio, prominentemente juguetes de otro milenio: Darth Vader, R2D2 junto a Superman y Batman, un esqueleto metálico de un estegosaurio, y ante todo, en primera fila, un figurín de Spike Speigel lanzando una de sus temibles patadas estilo Bruce Lee. En la retaguardia, una bola de disco, que algunas veces emana giratoriamente haces de colores cuando decido apagar las luces y subir el volumen.

El cuaderno donde he tomado algunas decenas de páginas de apuntes, notas e ideas para la recién culminada tesis permanece tendido, como herido de una guerra intelectual, sobre la mesa. Al otro lado de la tableta digital, un libro sobre graffitis intenta llegar a rescatarlo, o a brutalmente acabar con él.

Como pedestal para mi mouse (de última tecnología, por cierto), uso a mi pobre trompeta -ya cansada de su vida travesti: por ser altar de un roedor digital y por ya no cantar notas musicales brillantes como lo hacíamos en nuestra infancia.

Un poncho de lana recubre el frío plástico de mi silla negra, que a altas horas de la noche parece tener raíces directas a la gélida Siberia de Dostoyevski (mi papá insistió que lea Crimen y castigo a los 13 años. No recuerdo si lo acabé).

Una reimpresión de una fotografía de la iglesia de Guápulo de 1890 se ubica de manera titular en el pequeño espacio que queda bajo el techo caído, rodeado de fotos de mi bailarina flamenca, mi hermana y yo de pequeños mocosos, y algunas fotos de contacto en blanco y negro. Al otro espacio del mueble extraño, más fotos -de mis días de estudiante universitario en el extranjero, un par de fotos tomadas y ampliadas por, nuevamente, estas mismas manos, y un pequeño pizarrón blanco donde con marcador negro y rojo tengo anotada información que parece estar codificada (solo yo entiendo el entuerto de nombres de bandas, fuentes de computador, números y cómics).

El desorden tiene su lógica, el desorden es mío. Podrá no aparentarlo, pero todo tiene su lugar, su espacio específico donde es acompañado por más y más cosas que parecerían puestas ahí por un huracán.

11Jan/112

Graffiti: ¿Un medio de expresión legítimo?

A lo largo de la historia y a través de diferentes mecanismos, el ser humano ha logrado expresar sus pensamientos y emociones, desde los más banales hasta los más espirituales. La elevación del arte como expresión máxima estética solo ha reafirmado la importancia de lo visual en la vida del ser humano.

Han existido numerables ejemplos de arte trasgresor, que causó polémica en su época, como lo hace el graffiti. Las damiselas de Avignon es una muestra de arte que en su época causó rechazo y controversia. El cubismo de Picasso -la representación casi bestial de las mujeres en la obra y el uso poco real de los colores causaron que la crítica en 1907 se mostrara muy fuerte en su contra.

La verdad es que el arte es relativo, o más bien su apreciación y valoración: lo que uno considera como estéticamente atractivo puede ser lo opuesto para otro. Tal fue el caso de La fuente, de Marcel Duchamp, artista dadaísta francés, que no es más que un urinal común y corriente colocado sobre un pedestal, creado en 1917. El mensaje crítico de Duchamp es que se acepta cualquier creación u objeto como arte, así sea la representación de lo más cotidiano y hasta repugnante. La validez del mensaje emitido por Duchamp con su fuente es que la interpretación del espectador es el que asigna valor artístico a un objeto –como dice el viejo adagio inglés: "La belleza está en el ojo del que mira".

Manteniendo esta premisa, podemos decir que el graffiti es valorado por unos, como puede ser rechazado y tildado como una manifestación negativa por otros. Pero en el caso del graffiti, lo que legitima su existencia es el deseo comunicativo y expresivo de su autor. Mientras que para unos La fuente de Duchamp puede ser meramente un urinal sin valor artístico, y por esta razón pierde legitimidad dentro de la relatividad de su apreciación; el graffiti por su intención expresiva de manifestar lo que el individuo no logra exponer a través de otros medios se legitima. El hecho de que un graffiti esté sobre una pared es resultado del deseo comunicativo de un individuo, y por más que su apreciación sea relativizada por el juicio subjetivo del espectador, el acto, la intención comunicacional es válida. Al urinal se lo puede desechar como basura, estéticamente hablando, pero tanto su intención expresiva como la de un graffiti debe ser reconocida como una determinación manifiesta válida.

Lo que para muchos descalifica al graffiti como un medio de comunicación válido es el hecho de que se impone sin consideración alguna sobre el espacio de la ciudad, afeándolo para muchos, ensuciando el paisaje urbano. Un grito de protesta o de exclamación tiene el mismo valor comunicativo que un graffiti, pero con el antecedente de que el escrito urbano permanece visible hasta que alguien lo cubra.

Es importante reconocer la validez de todo tipo de expresión individual o colectiva. Siempre habrá la polémica sobre como el graffiti y sus creadores deberían respetar los espacios ajenos y públicos, pero bajo la interpretación de estos segundos, los espacios públicos y las superficies urbanas son lugares de congregación social y vitrinas donde el ciudadano se muestra y se mira, convirtiéndolas en portadores propicios de sus mensajes.

Al final de cuentas, la pregunta propicia es: ¿Quién tiene la autoridad moral para decidir qué tipo de expresión es legítima y cuál no?

Extracto de un fragmento del tercer capítulo de mi tesis de grado. © 2010, no se puede reproducir este texto ni en su totalidad, ni parte de él.
1Jan/110

Felíz 2011

Primer post del año. Que el 2011 sea mejor que el 2010 y peor que el 2012.

Galería pirotécnica en flickr

18Dec/100

Tipos de Civilizaciones – Reflexión

"El siglo XX dio a la raza humana su base para calificarse. Kardashev y Dyson concretaron la noción de Civilizaciones tipo Uno, Dos y Tres.

Una Civilización tipo Uno ha dominado su planeta, por dentro y fuera. Utiliza el potencial energético de su mundo en su entereza, y ha erradicado las disputas internas de su raza.

La Civilización tipo Dos tiene necesidades energéticas tan masivas que únicamente puede continuar al físicamente manejar el sol.

En el escenario tipo Tres, la civilización es galáctica, extrayendo energía interestelarmente.

Podemos hacer magia con máquinas más pequeñas que un virus, pero aún así, solo hoy, 24 personas en esta ciudad morirán por haber entrado al distrito o a la comunidad equivocada.

Ni siquiera llegamos a ser una Civilización tipo Uno. Esta permanece como una sociedad tipo Cero."

-Spider Jerusalem, Transmetropolitan (cómic).
3Dec/100

la luz lo salva

4Oct/101

El mundo según Casciari

Leí una vez que la Argentina no es mejor ni peor que España, sólo más joven. Me gustó esa teoría y entonces inventé un truco para descubrir la edad de los países basándome en el "sistema perro". Desde chicos nos explicaron que para saber si un perro era joven o viejo había que multiplicar su edad biológica por 7. En el caso de los países hay que dividir su edad histórica entre 14 para saber su correspondencia humana. ¿Confuso? En este artículo pongo algunos ejemplos reveladores.

Argentina nació en 1816, por lo tanto ya tiene 190 años. Si lo dividimos entre 14, Argentina tiene "humanamente" alrededor de 13 años y medio, o sea, está en la edad del pavo. Es rebelde, pajera, no tiene memoria, contesta sin pensar y está llena de acné (¿será por eso que le dicen el granero del mundo?) Casi todos los países de América Latina tienen la misma edad y, como pasa siempre en esos casos, forman pandillas. La pandilla del Mercosur son cuatro adolescentes que tienen un conjunto de rock. Ensayan en un garaje, hacen mucho ruido pero jamás han sacado un disco.

Venezuela, que ya tiene tetitas, está a punto de unirse a ellos para hacer los coros. En realidad, como la mayoría de las chicas de su edad, quiere tener sexo, en este caso con brasil, que tiene 14 años y el miembro grande.

México también es adolescente, pero con ascendente indígena. Por eso se ríe poco y no fuma ni un inofensivo porro, como el resto de sus amiguitos, sino que mastica peyote, y se junta con Estados Unidos, un retrasado mental de 17, que se dedica a atacar a los chicos hambrientos de 6 añitos en otros continentes.

En el otro extremo está la China milenaria. Si dividimos sus 1.200 años por 14 obtenemos una señora de 85, Conservadora, con olor a pipí de gato, que se la pasa comiendo arroz porque no tiene -por ahora- para comprarse una dentadura postiza. La China tiene un nieto de 8 años, Taiwán, que le hace la vida imposible. Está divorciada desde hace rato de Japón, un viejo cascarrabias, que se juntó con Filipinas, una jovencita pendeja, que siempre está dispuesta a cualquier aberración a cambio de dinero.

Después están los países que acaban de cumplir la mayoría de edad y salen a pasear en el BMW del padre. Por ejemplo, Australia y Canadá, típicos países que crecieron al amparo de papá Inglaterra y mamá Francia, con una educación estricta y concheta, y que ahora se hacen los locos.

Australia es una pendeja de poco más de 18 años, que hace topless y tiene sexo con Sudáfrica; mientras que Canadá es un chico gay emancipado, que en cualquier momento adopta al bebé Groenlandia para formar una de esas familias alternativas que están de moda.

Francia es una separada de 36 años, más P*t* que las gallinas, pero muy respetada en el ámbito profesional. Tiene un hijo de apenas 6 años: Mónaco, que va camino de ser puto o bailarín... o ambas cosas. Es amante esporádica de Alemania, camionero rico que está casado con Austria, que sabe que es cornuda, pero no le importa. Italia es viuda desde hace mucho tiempo. Vive cuidando a San Marino y al Vaticano, dos hijos católicos idénticos a los mellizos de los Flanders. Estuvo casada en segundas nupcias con Alemania (duraron poco: tuvieron Suiza), pero ahora no quiere saber nada con los hombres. A Italia le gustaría ser una mujer como Bélgica: abogada, independiente, que usa pantalón y habla de política de tú a tú con los hombres (Bélgica también fantasea a veces con saber preparar spaghettis).

España es la mujer más linda de Europa (posiblemente Francia le haga sombra, pero pierde espontaneidad por usar tanto perfume). Anda mucho en tetas y va casi siempre borracha. Generalmente se deja follar por Inglaterra y después hace la denuncia. España tiene hijos por todas partes
(casi todos de 13 años), que viven lejos. Los quiere mucho, pero le molesta que, cuando tienen hambre, pasen una temporada en su casa y le abran la nevera.

Otro que tiene hijos desperdigados es Inglaterra. Sale en barco por la noche, se culea pendejas y a los nueve meses aparece una isla nueva en alguna parte del mundo. Pero no se desentiende de ella. En general las islas viven con la madre, pero Inglaterra les da de comer.

Escocia e Irlanda, los hermanos de Inglaterra que viven en el piso de arriba se pasan la vida borrachos y ni siquiera saben jugar al fútbol. Son la vergüenza de la familia.

Suecia y Noruega son dos lesbianas de casi 40 años, que están buenas de cuerpo, a pesar de la edad, pero no le dan bola a nadie. Follan y trabajan, pues son licenciadas en algo. A veces hacen trío con Holanda (cuando necesitan porros); otras, le histeriquean a Finlandia, que es un tipo medio
andrógino de 30 años, que vive solo en un ático sin amueblar y se la pasa hablando por el móvil con Corea.

Corea (la del sur) vive pendiente de su hermana esquizoide. Son mellizas, pero la del norte tomó líquido amniótico cuando salió del útero y quedó estúpida. Se pasó la infancia usando pistolas y ahora, que vive sola, es capaz de cualquier cosa. Estados Unidos, el retrasadito de 17, la vigila, mucho, no por miedo, sino porque le quiere quitar sus pistolas.

Israel es un intelectual de 62 años que tuvo una vida de mierda. Hace unos años, Alemania, el camionero, no le vio y se lo llevó por delante. Desde ese día Israel se puso como loco. Ahora, en vez de leer libros, se lo pasa en la terraza tirándole piedras a Palestina, que es una chica que está
lavando la ropa en la casa de al lado.

Irán e Irak eran dos primos de 16 que robaban motos y vendían los repuestos, hasta que un día le robaron un repuesto a la motoneta de Estados Unidos y se les acabó el negocio. Ahora se están comiendo los mocos.

El mundo estaba bien así, hasta que un día Rusia se juntó (sin casarse) con la Perestroika y tuvieron como docena y media de hijos. Todos raros,algunos mongólicos, otros esquizofrénicos.

Hace una semana, y gracias a un despelote con tiros y muertos, los habitantes serios del mundo descubrimos que hay un país que se llama Kabardino-Balkaria. Un país con bandera, presidente, himno, flora, fauna...y hasta gente! A mí me da un poco de miedo que aparezcan países de
corta edad, así, de repente. Que nos enteremos de costado y que, incluso, tengamos que poner cara de que ya sabíamos, para no quedar como ignorantes.

Y yo me pregunto: ¿Por qué siguen naciendo países,si los que hay todavía no funcionan?

Por Hernán Casciari

30Sep/100

el juego

el juego es ser suicida y no matarse...

27Sep/100

Sobre el fin del mundo y el ruido acompañante

¿Será que las cosas que nos asustan cuando pequeños nos terminan atrayendo?

Mi madre, desde que recuerdo, es religiosa, y hubo una época entera en su iglesia en la que se pregonó una campaña sobre el fin del mundo, la destrucción de lo conocido, que duró muchos domingos y, creo que no exageraría en decir, que me traumó.

Tendría unos 7 años, y como prácticamente cualquier otro niño de esa edad, estaba sujeto, subyugado y subordinado a la ideología religiosa de mi madre. Todos los domingos a misa, no había opción -tenías que ir, y como ya dije, existió una jornada de sermones que se enfocaron en lo narrado en la última parte de la Biblia, el Apocalípsis.

Qué feo nombre, "Apocalípsis", para un niño tan pequeño. Suena a mi casa derrumbada, mi perra descuartizada, mi cuarto en llamas, mis juguetes poseídos por pequeños demonios, mis seres queridos muertos, y yo...

La nada.

El fin del mundo. El mundo es todo lo que conozco, a través de mis sentidos. Mis sentidos me dan sentido. La vida estimula mis sentidos... los ruidos, los olores, sabores colores texturas notas sonrisas flores nubes estrellas montañas gente carros edificios amigos lápices crayones pelotas... todo.

Todo=la vida=el mundo

Pero, en la Biblia y en la iglesia -lugares donde por ósmosis-ideológica-materna, había creído que solo provenía el bien, pregonaban el fin del mundo  (lease: la vida-todo-yo). Así que lo asumí cierto. Tantas exclamaciones y proclamaciones, sermones y soliloquios, conversaciones y llantos de que el fin estaba cerca, que me lo creí. No tendría vida. Ya mismo se acaba todo.

No podía entender como habían personas que deseaban que se acabase todo, como si fuera un climax glorioso de luz dorada y blanca que te hiciera un cosquilleo brillante en el estómago y te hacía sonreír hasta que las lágrimas broten sin parar.

Lamentablemente viví creyendo eso hasta llegar a la edad de la emancipación intelectual, aquella difícil edad cuando todo te parece confuso, las cosas que asumías como verdades obvias tambalean en sus altares y dejas de creer todo lo que se te dice (por lo menos sin procesarlo mentalmente antes), los 14 años.

Ahora, 13 años después, encuentro que me atraen las películas post-apocalípticas como Le Dernier Combat, Children of Men, I am Legend, Kin Dza Dza, etc. etc. etc. (vean estos filmes! o si no se acabará el mundo!). Las distopías secretamente se convirtieron en mis utopías, en una atracción macabra e inconciente. Un paisaje de una ciudad abandonada, edificios en ruinas con árboles y plantas creciendo en las terrazas de los rascacielos, cráteres y abandono total me llegó a parecer hermoso.

No sé, tal vez sí caló el mensaje del fin. Tal vez no de la manera que el pastor quería.

Y con ese breve y extraño relato del pasado, les dejo con lo que me hizo traducir aquellos recuerdos en las palabras que acaban de leer, un play-list apocalíptico. Aquel orgasmo de bombas nucleares y destrucción masiva predicada en la iglesia de mi mente.

hotchoclo's End-world playlist!

  • the clash - london calling
  • europe - the final countdown
  • rem - its the end of the world
  • the cure - the end of the world
  • tool - aenema
  • tom waits - the earth died screaming
  • metallica - the four horsemen
  • david bowie - five years
  • rolling stones - gimme shelter
  • pink floyd - goodbye blue sky
  • duran duran - last day on earth
  • johnny cash - the man comes around
  • moby - the sky is broken
  • wumpscut - soylent green
  • bob dylan - talking world war III blues
  • nine inch nails - zero sum

a pesar de todo, sigo sin querer que todo se acabe...