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14Jun/100

Santa María de los Buenos Aires: primeras impresiones

Llegué, todo bien, sin retrasos, maletas perdidas, ampollas en el trasero, feliz y contento.

Buenos Aires me recibió con un poco de frío (como una noche un poco fría en Quito), y con Mari y Nicolás esperándome en la estación de bus de El Retiro. Sonrisas, abrazos, besos, más sonrisas, más besos acumulados por casi cuatro meses. Un taxi, con su conductor sapo que se desvió por otras calles para cobrarnos pesos de más, pero por fin llegamos a San Telmo.

Feria en la calle. Gente vendiendo artículos y artesanías hechas a mano, parecía algo como el mercado artesanal en Quito, solo que sin los indígenas y sin sus laboriosas creaciones coloridas. Nicolás estaba preocupado de que  yo piense que su barrio es sucio, pero no fue así.

Empecé a desempacar un poco, y derrepente se escuchaba una procesión de tambores acercándose. Salimos al balcón, y una comparsa de tambores y acólitos bailarines y bailarinas, vestidos de civil, lentamente transitando por la calle. Se estacionaron a media cuadra y siguieron tocando. Pasó al rato otra comparsa tamborilera, y luego una tercera. A las 8pm en punto, dejaron descansar sus manos, batacas y tambores y se fueron. Me gustó mucho, pero Nicolás comentó que después de escucharles todas las semanas por algunos meses, ya no es tan divertido.

Lo poco que he visto de esta gran ciudad (básicamente los barrios de San Telmo -algo como el centro de Quito, aunque menos viejo, y Recoleta), me ha dejado impresiones mixtas. Impresiones superficiales -aún, e impresiones generalmente buenas. San Telmo me hace acuerdo, tal vez más precisamente que el centro histórico de Quito, a Cuenca, pero en una versión más grande y transitada. Recoleta me ha hecho mucho acuerdo de París, algunos de sus edificios, inclusive, a Praga.

Una ciudad cosmopólita, grande. Una ciudad cuyo invierno y permanente gama de tonos grisáceos no desentonan, no deprimen (aún, tal vez). Curioso ando, ojos bien abiertos, inyectándome visualmente lo que la capital argentina tiene para mí.

Esperen fotos, pronto.